Semana Santa en Castilla y León

Olor a madera, ramos, palmas y cera; sobriedad, silencio y sincero recogimiento al paso de la procesión. Así es como se vive la Semana Santa en Castilla y León, una de las manifestaciones religiosas, culturales y populares con mayor arraigo y atractivo turístico. Merece la pena conocerla y vivirla desde dentro.

La Semana Santa de Castilla y León muestra a los visitantes y a los locales sus más arraigadas costumbres y una ferviente devoción, invitando a todos a sentir estos días y visitar sus localidades de un modo diferente, disfrutando también de la gastronomía y de sus monumentos.

Es un momento de gran trascendencia en el que cofrades, vecinos y turistas se encuentran en las calles y plazas de los pueblos y ciudades, en un rito que se renueva cada año y que, año a año, es diferente en su puesta en escena y en el cúmulo de sentimientos que se ponen de manifiesto, recordando tiempos pasados, tradiciones familiares, costumbres de otros tiempos, y buscando siempre una proyección futura, que haga pervivir ritos de antaño.

Arte en la calle

Pero, además, la Semana Santa en Castilla y León es el gran momento del arte en la calle. Un auténtico museo con obras de los más insignes imagineros. Gregorio Fernández, Juan de Juni, Diego de Siloé, Alejo de Vahía, Salvador Carmona, Víctor de los Ríos o Ramón Álvarez, entre muchos otros. Cada uno de ellos ha sabido plasmar como nadie el pesar de la madre, el cuerpo del hijo, el rostro de los sayones, el llanto, la mano tendida, la corona de espinas, la boca entreabierta.

Es esta una imaginería que brilla aún más, en un marco incomparable, como son los pueblos y ciudades de Castilla y León, un entorno excepcional jalonado de calles porticadas, casas palaciegas, pequeñas iglesias románicas, grandes palacios renacentistas, catedrales, monasterios y conjuntos monumentales que han sido distinguidos, en algunos casos, como Ciudad Patrimonio Mundial por la UNESCO.

Castilla y León, en cada rincón de su geografía, es una enciclopedia de arte universal y, en Semana Santa, quiere mostrar todo lo mejor de sí misma y sacarlo a la calle, para que sea contemplado por los miles de visitantes y turistas que vienen a conocer y disfrutar de una tradición centenaria, que se repite año a año.

Procesiones declaradas de Interés Turístico Internacional

Ávila, ciudad Patrimonio Mundial, mantiene las tradiciones de Semana Santa y, además, ha incorporado en los últimos años nuevos actos. Junto con el tradicional ‘Vía Crucis’ en torno a la muralla en las primeras horas del Viernes Santo, en fechas más recientes han visto la luz procesiones como la de la Estrella, que se suman a tallas de veterana devoción como el Cristo de Medinaceli o el de las Batallas que procesiona el Miércoles Santo, sin olvidar el Miserere del Martes Santo por la noche.

La Semana Santa de León, declarada de Interés Turístico Internacional en 2002, cobra especial relevancia por la participación masiva de los habitantes de la ciudad y por contar con el término propio, papón, para nombrar a los cofrades. Estas celebraciones religiosas están muy arraigadas y se remontan al s. XVI. La procesión de Los Pasos, que se prolonga durante horas a lo largo del Viernes Santo es una de las estampas más características de la Semana Santa de Castilla y León y de España, sin olvidar otros momentos como la Ronda del Dulce Nombre de Jesús Nazareno, la noche anterior. Desde el Viernes de Dolores al Domingo de Resurreción, León ofrece procesiones y actos penitenciales en lugares emblemáticos.

Medina del Campo cuenta con las procesiones de disciplina más antiguas de España de las que ya ha celebrado su VI Centenario y, con este motivo, inauguró el Centro San Vicente Ferrer como Centro de Interpretación de la Semana Santa de España. Presidida por el castillo de la Mota, que vio morir a Isabel la Católica, la villa comercial, conocida por su acusada tradición ferial y mercantil, tiene en la Plaza Mayor de la Hispanidad el epicentro de sus celebraciones. En un entorno plagado de historia, las cofradías celebran los días centrales de la Semana Santa con tallas entre las que

destacan Nuestra Señora de las Angustias o el Nazareno de la Cruz.

Medina de Rioseco fue la primera localidad no capital de provincia que obtuvo la declaración de Fiesta de Interés Turístico Internacional (2009), que reconoce el mantenimiento de una tradición durante siglos gracias al esfuerzo de una sociedad que, cada año, se moviliza al toque del pardal, el sonido característico de la Semana Santa riosecana. Las calles soportaladas, el canto de la Salve en el Corro de Santiago el Jueves o la salida de los Pasos Grandes el Viernes Santo, son algunos de los atractivos de la conocida como ciudad de las Cuatro Catedrales o de los Almirantes de Castilla.

La Vestición, el Prendimiento, los tres toques de Gallardete o el Tararú son algunas expresiones que describen algunos de los hitos de la Semana Santa de Palencia, una ciudad bella con mucho por descubrir y cuya Semana Santa ha sido declarada de Interés Turístico Internacional en 2012. Destacan también por su interés la triple reverencia de Jesús ante su Madre el Viernes Santo o la procesión de la Soledad de la Virgen, el Sábado de Gloria, en la que desfilan todas las tallas de María en sus distintas advocaciones, y el Descendimiento en la Plaza de la Catedral. Además el Sábado Santo es tradición los actos penitenciales y viacrucis protagonizados por una cofradía para personas mayores de la ciudad.

Declarada de Interés Turístico Internacional en 2003, la Semana Santa de Salamanca discurre por las calles de una ciudad que, a su vez, es Patrimonio Mundial. Las tallas y las cofradías se funden con monumentos cargados de historia: edificios universitarios, la Casa de las Conchas, las dos catedrales, la Clerecía y el omnipresente ambiente estudiantil que, durante diez días, se suma a unas celebraciones que cada año viven profundamente cientos de cofrades.

Un museo al aire libre. De este modo tan plástico puede definirse la Semana Santa de Valladolid, declarada de Interés Turístico Internacional desde 1980 y que ve desfilar cada año las mejores tallas de la imaginería castellana de los siglos XVI y XVII, esculpidas por Gregorio Fernández, Juan de Juni, Francisco de Rincón, Andrés Solanes o Bernardo de Rincón entre otros.

La procesión general del Viernes Santo, el Pregón y el Sermón de las Siete Palabras ese mismo día; imágenes como la de Las Angustias, La Vera Cruz, la Piedad, el Atado a la Columna, el Cristo de la Luz o el Nazareno, son algunos de los atractivos que configuran decenas de procesiones, encuentros, actos penitenciales y representaciones visuales y sonoras durante diez días que se viven con especial emoción en las principales calles y plazas de la ciudad.

Zamora es una de las poblaciones de la Comunidad donde se vive con mayor intensidad la Pasión, declarada de Interés Turístico Internacional en los años ochenta. La capital del románico ha cultivado durante siglos unas tradiciones transmitidas de generación en generación que hacen que las celebraciones de estos días copen buena parte de la actividad ciudadana. Son muchos los momentos grandes de la Semana Santa, entre ellos, la salida del paso conocido popularmente como “Cinco de Copas”, en la madrugada del Viernes, a los sones de la Marcha de Thalberg. Todo ello, sin olvidar actos emotivos como el Juramento del Silencio o la procesión de las Capas Pardas, en la noche del Miércoles Santo.

De Interés Turístico Nacional

En Astorga, la capital de La Maragatería se encuentra en pleno Camino de Santiago, en sus últimos tramos a su paso por Castilla y León. Su Catedral y el Palacio Episcopal son el escenario perfecto en torno al que desarrollar las celebraciones santas, con procesiones todos los días de la Semana y,

muy especialmente, las jornadas de Jueves y Viernes, con especial intensidad en el tránsito de una a otra jornada. El Desenclavo o las Siete Palabras son otros de los momentos que dan esplendor a la Pasión astorgana.

La primera ciudad del Camino de Santiago a su paso por Castilla y León nos acoge con una de las catedrales más significadas de la Ruta Jacobea, la única declarada Patrimonio Mundial de forma individual. La Semana Santa de Burgos ha sido declarada de interés turístico nacional en el año 2013. Los ‘Vía Crucis’ y Rosarios de las jornadas de Lunes, Martes y Miércoles Santo son el preludio para los intensos días centrales en los que la Pasión se representa con procesiones típicas y con las celebraciones de los Santos Oficios en la Catedral.

El acto de la Bajada del Ángel en Peñafiel, el Domingo de Resurrección declarado de interés turístico nacional, es otro de los motivos para visitar Peñafiel, una población reconocida por su castillo, su gastronomía, sus vinos, sus museos y el entorno natural, con la confluencia de los ríos Duero y Duratón. La Bajada del Ángel que tiene lugar a medio día del Domingo de Resurrección en el emblemático escenario de la Plaza del Viejo Coso, donde un niño vestido de ángel desciende para quitar el velo negro que cubre a la Virgen.

La Basílica de la Encina, la Torre del Reloj, la calle el Paraisín o el Castillo de los Templarios, son algunos de los enclaves más típicos de la capital de la comarca de El Bierzo, y testigos de las procesiones más importantes de la Semana Santa de Ponferrada. La Hermandad de Jesús Nazareno cuenta con 18 pasos procesionales, siendo muy apreciados por los devotos el “Nazareno”, y “Nuestra Señora de la Soledad”.

La ciudad deSegovia, Patrimonio Mundial, es conocida por las procesiones y ‘Vía Crucis’ que se desarrollan no sólo en las calles del casco histórico sino también en los barrios de nueva planta. Diferentes parroquias y cofradías cuentan con procesiones propias que compiten en plasticidad con las grandes representaciones que tienen lugar en torno a la Catedral u otros monumentos de la población.

Además de las mencionadas, distintas localidades cuentan con procesiones declaradas de Interés Turístico Regional, como Ágreda, Aranda de Duero, Bercianos de Aliste, El Burgo de Osma, Navaluenga, Sahagún, Soria, Tordesillas y Toro.

Mucho que ofrecer

Castilla y León es una tierra inmensamente rica en patrimonio, y nos ofrece muchas posibilidades en nuestra visita

Turismo cultural

Castilla y León ha sido a lo largo de la historia un lugar escogido por el hombre para asentarse y prueba de ello es que existen infinidad de manifestaciones que así lo confirman: importantes restos prehistóricos, poblados celtíberos, monumentos romanos, las más valiosas representaciones artísticas del románico, mozárabe, gótico, barroco, plateresco, neoclásico, etc.

Atesora un legado histórico, cultural y artístico inigualable. Ocho bienes Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, monumentos increíbles, un legado de castillos, fortalezas, alcázares, monasterios y edificios eclesiásticos únicos. Siglos de historia labrados en sus murallas, en sus fachadas, en sus catedrales y juderías.

Tesoro natural

La diversidad de Espacios Naturales que atesora Castilla y León le convierte en un destino preferente por su patrimonio natural. La Naturaleza es un producto turístico de primer orden formado por elementos variopintos en todo el territorio: macizos montañosos, inigualables valles, hoces, picos, cuevas únicas, ríos y lagos con una historia que se remonta

a millones de años. Esta gran variedad de ecosistemas, paisajes y formaciones naturales hacen de Castilla y León una de las regiones europeas más valiosas por su biodiversidad y por la riqueza de su patrimonio natural.

Turismo activo

La enorme extensión de Castilla y León, una de las más grandes de Eu- ropa, con una riqueza natural que ha sido protegida en más de cuarenta Espacios Naturales, hacen de nuestra región el lugar ideal para el Turismo Activo. Deporte, naturaleza y cultura conviven en los rincones milenarios de Castilla y León. La región ha reinventando el turismo de naturaleza a través de sus modernas estaciones de esquí, sus campos de golf y la adecuación de zonas de baño de embalses, ríos y canales dando una vuelta de tuerca a los recursos hídricos de la región, haciendo las delicias de los amantes del deporte al aire libre, en todas sus modalidades.

Gastronomía

El Recetario de la Cocina Popular de Castilla y León reúne casi 12.000 recetas inventariadas. En las carnes, el cerdo es un referente, y Las aves de corral han tenido una gran importancia en la economía familiar y han dado lugar a muchas recetas. El cabrito asado en horno de leña es también un plato muy apreciado. Sin olvidar que El ovino tiene su especial protagonismo en la gastronomía, de la mano de los famosos lechazos o cordero lechal.

En cuanto al vino, Castilla y León es la cuarta región en superficie dedicada al cultivo de la uva y alberga más de 500 bodegas que van creciendo gracias a la dedicación y al entusiasmo de 18.500 productores de unos vinos únicos.

www.turismocastillayleon.com

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