El interior de la provincia de Valencia reúne algunos de los paisajes más sorprendentes de la Comunitat. Lejos del bullicio de la costa, municipios como Cofrentes, Cortes de Pallás y Alborache han creado una oferta pensada para disfrutar en familia.
Naturaleza, cultura, rutas accesibles y actividades al aire libre se combinan en entornos tranquilos donde desconectar es sencillo.
Cofrentes
Cofrentes se ha consolidado como un referente del turismo activo. Su paisaje de ríos, bosques y montañas se une a un patrimonio bien conservado que permite vivir experiencias culturales y de aventura sin salir del casco urbano.

El Castillo de Cofrentes, situado en la confluencia del Júcar y el Cabriel, es la mejor puerta de entrada al municipio. La fortaleza, de origen islámico y catalogada como Bien de Interés Cultural, ofrece visitas guiadas adaptadas. Desde su torre se contempla una de las panorámicas más espectaculares del valle.
Otra de las actividades estrella es el crucero fluvial por los Cañones del Júcar. La ruta recorre un tramo del río rodeado de paredes rocosas que alcanzan los 400 metros de altura. El paseo, tranquilo y apto para todas las edades, permite observar aves, vegetación de ribera y formaciones geológicas que explican la historia natural del valle.

La ruta al Volcán del Cerro de Agrás completa la oferta para familias. Es el único volcán visitable de la Comunitat y se accede por el sendero PR-CV 379, que parte del casco urbano. El recorrido es sencillo y culmina con la vista del cráter y una panorámica abierta del entorno.
Además, Cofrentes cuenta con un parque multiaventura con tirolinas, recorridos entre árboles, paintball y rutas en quad eléctrico. El Balneario Hervideros ofrece propuestas de bienestar familiar y paseos guiados. Empresas locales alquilan bicicletas eléctricas para recorrer caminos rurales y senderos suaves.
Cortes de Pallás
Rodeado por el Parque Natural de la Muela, Cortes y el Caroig, Cortes de Pallás destaca por su paisaje abrupto y silencioso. Es un destino muy valorado por familias que buscan naturaleza sin aglomeraciones y actividades al aire libre en un entorno protegido.

La ruta al Castillo de Chirel es una de las más conocidas. La fortaleza del siglo XV se levanta sobre un promontorio que domina el cañón del Júcar. El sendero, de dificultad moderada, avanza entre pinares y permite contemplar el embalse desde las alturas.
La ruta al Castillo de Ruhaya ofrece una alternativa más tranquila. Es un recorrido sencillo que atraviesa un entorno natural poco transitado y permite conocer otro punto histórico del municipio.
El paraje de El Corbinet es uno de los lugares más visitados. La ruta, de dos kilómetros, parte del casco urbano y discurre entre vegetación de ribera, pequeñas cascadas y pozas de agua clara.

Se puede hacer a pie o en bicicleta y es perfecta para niños por su baja dificultad. La cascada final es un punto ideal para descansar.
La ruta del Embarcadero, que conecta el núcleo urbano con la zona donde embarcan los cruceros fluviales, es un paseo accesible con vistas al embalse y los acantilados.
Cortes de Pallás completa su oferta con actividades en el embalse, como kayak y paddle surf, observación de aves y talleres ambientales en el parque natural. Sus áreas recreativas y zonas de baño natural permiten pasar el día en plena montaña.
Alborache
En la Hoya de Buñol, Alborache ofrece un entorno relajado, verde y muy accesible para quienes buscan actividades suaves y contacto directo con el agua. Su red de senderos permite recorrer riberas, molinos, pozas y zonas de sombra durante todo el año.
La ruta de la Cueva de las Palomas es una de las más populares. Parte del casco urbano y sigue el curso del río Buñol entre vegetación de ribera y pequeñas cascadas. La cueva, situada al final del camino, es un espacio fácil de explorar y perfecto para los más pequeños.

Otra opción es la ruta del nacimiento del río Juanes, un paseo tranquilo entre pinares y campos agrícolas, ideal para observar flora y fauna. Está perfectamente señalizado y es apto para todas las edades.
Alborache también destaca por la Ruta de los Molinos, un itinerario que combina historia, agua y paisaje. Recorre antiguos molinos harineros, zonas de baño y áreas de descanso. El municipio cuenta además con piscina natural, zonas de picnic y un Aula de Naturaleza que organiza talleres y actividades familiares. Rutas en bicicleta y senderos sencillos completan la oferta para quienes quieren conocer el territorio pedaleando.

Tres destinos, una misma idea
Cofrentes, Cortes de Pallás y Alborache ofrecen propuestas distintas pero complementarias. Juntas forman un triángulo perfecto para una escapada familiar donde la naturaleza se convierte en escenario de aprendizaje, descanso y aventura. Un interior valenciano que sorprende y que invita a volver.
